En dos días me pongo en línea de salida de los 10 kilómetros de Laredo y empieza lo serio en mi temporada atlética. Con el deseo de que este año haya por lo menos dos marcas personales. Después de las últimas series fuertes, el pasado sábado y que me dejaron bastante satisfecho, con un 1000-1500-2000-1500-1000 recuperando 2'30'' y 3' en 2'57; 4'33''; 6'09''; 4'31''; 2'53''.
Sumido ya en la visualización de los objetivos, me he parado a recapacitar y ya son 6 meses de continuidad en cuanto a los entrenamientos se refiere. Ya llevo más semanas entrenando sin parones que la temporada pasada, y por supuesto que la temporada anterior. Y esta es una de las claves para llegar a buen puerto en este deporte. Espero que esta temporada no se me acaben las fuerzas antes de tiempo y por lo menos pueda llegar a mayo/junio para poder 'catar' la pista, pero voy semana a semana.
Como soy un fanático de la estadística y del recuento, me he puesto a sacar los datos de lo que llevo de temporada.
Comparados con los del año pasado, preparando Media Maratón:
Cuando comencé a correr hará 16 o 17 años, casi nadie entrenaba con música. Era algo lógico ya que aunque la aparición del famoso 'walkman' había ocurrido varios años antes, sus dimensiones todavía incomodaban a la hora de poner un pie delante del otro a una velocidad superior a la de una caminata. Ya por aquel tiempo aparecían los reproductores portátiles de cd's pero el problema seguía siendo el tamaño. En poco tiempo, siguiendo la progresión geométrica del avance de la tecnología, hicieron aparición los minireproductores de música, gracias a los diferentes formatos de compresión de archivos de audio.
Aún así a mi me seguía resultando molesto el correr con música, no seguía aun ritmo constante, me aceleraba; y lo que más me molestaba, se me soltaban los auriculares. Aunque también es cierto, que casi siempre entrenaba en grupo y para mi es incompatible una cosa con la otra.
Sin embargo tras mi primera lesión importante, y al volver a retomar los entrenamientos muy poco a poco introduje la música, para no aburrirme y buscar motivación en esa primera etapa, en la que me costaba mucho salir a entrenar por falta de forma. Pero al ir mejorando mi forma física y encontrando la motivación, reduje los entrenamientos que realizaba con música, aunque se quedó conmigo, seguía 'tirando' de ella en los rodajes en solitario y me gustaba disfrutar de unos buenos temas mientras realizaba un rodaje 'easy'.
Me flipaba ver a Rober Aláiz haciendo entrenamientos de intensidad y velocidades super altas con auriculares y música, me parecía incomodísimo; cuando vas al límite te molesta hasta el aleteo de una mosca. Nunca lo pude imaginar, pero desde hace dos años aproximadamente hago el 80% y en temporadas el 90% de los entrenamientos con música. El principal 'por que', es que entreno casi siempre en solitario y en la mayoría de los casos con cansancio, sobre todo mental. La música me activa y me distrae, tanto en los entrenamientos regenerativos, como en los que son cañeros y sufridos. Lo que ha llevado a que día de hoy, hay temas que automáticamente relaciono con correr, o con un buen estado de forma.
La emisión del anuncio de la lotería de navidad de este año, con el tema Nubole Bianche de Ludovico Enaudi; me ha hecho pensar en ello, para acabar escribiendo estas líneas. Se trata de un tema que llevo en mi iPod, y que cuando suena te puede hacer llegar a pensar que flotas mientras corres. No os perdáis el tema entero, es excepcional. Cerras los ojos, y disfrutad.
Ya han pasado cuatro semanas desde que retomara la carrera a pie, la primera semana tan solo con dos días, y las siguientes dos con cuatro, hasta llegar a correr cinco días la pasada semana. Hasta la pasada semana compaginándolo con sesiones de bici a intensidades cómodas en la mayoría de los casos. En la semana que hoy hemos comenzado eliminaremos por completo la bicicleta. Todas las sesiones de carrera a pie se han limitado a rodajes cómodos, que he combinado con mucho trabajo de acondicionamiento físico general, trabajo de core y preventivo. Aún así las molestias típicas al comenzar de nuevo a correr han aparecido (con mayor intensidad en el psoas derecho), aunque tras 15 sesiones parece que la musculatura se vuelve a adaptar poco a poco. Continuaremos con esta dinámica todavía alguna semana más para preparar al organismo a entrenamientos más exigentes y al aumento de volumen. Seguimos intentando solucionar de una vez por todas los problemas en el tendón de aquiles, aunque todavía no le he ganado la guerra definitivamente, pero presiento que la victoria está cerca, una vez llegue os contaré todo el proceso.
Además mañana empezamos una nueva temporada en León Corre, lo hacemos con la misma ilusión que todos los años, incluso un poquito más y con muchas ganas. Pero habrá que empezar poco a poco, preparar al organismo de forma gradual y fortalecer todas las cadenas musculares para prevenir posibles lesiones cuando incrementemos la intensidad y el volumen en los entrenamientos.
Para mi se terminó la temporada 2014/2015, que más bien ha sido 2015. El pasado fin de semana en Madrid participé en una carrera popular el sábado por la mañana en el campo de golf de la federación española y por la tarde aproveché que en el Mitín de Madrid participaba Lara Arias (atleta que entreno) para tomar parte del 1000 m.l. OPEN. Ambos resultados fueron muy descafeinados, ya que acudía bastante cansado y la semana previa me permití el lujo de realizar algún entrenamiento de bastante intensidad con Dani Arce y Álvaro Gil para dar cierre a la temporada, pero la idea era disfrutar. Ahora es momento de descansar, cargar pilas y tratar mi renqueante tendón de aquiles, mi punto débil, pero que me ha respetado hasta el final. Aún así quiero comenzar la preparación de la próxima temporada con todas las garantías posibles y pondré todo lo que está en mi mano para comenzar a correr sano al 100%. Por ello ya he comenzado a tratarme en Fisiorama con la nueva máquina de EPI, y utilizando las funcionalidades nuevas que posee. En cuanto al descanso, me esperan por delante tres semanas en las que no correré, pero en las que haré entrenamiento cruzado, sobre todo bicicleta y algo de acondicionamiento físico general.
5000 m.l. del G.P. de Ordizia
El balance de la temporada es muy positivo para mi, aunque creo que en lo que resta de mi vida deportiva siempre será de esta forma si puedo correr sano. He sido capaz de acumular y asimilar (que es lo realmente importante) mucho trabajo en cuanto a volumen e intensidad, compaginándolo con mi vida laboral. Es cierto que durante el mes de mayo caí en un periodo de fatiga muscular que ni yo, ni mi entrenador hemos sido capaces de darle una explicación clara. Sin embargo fui capaz de reponerme y volver a realizar un puñado de semanas interesantes pero ya sin tiempo de poder lograr el estado de forma que perseguíamos, en esta parte final me quedo con las ganas y el no haber tirado la toalla.
El balance es positivo por que después de casi dos años me he vuelto a sentir competitivo, cerca de mi mejor nivel. El año pasado me fue imposible ni siquiera acercarme a mi nivel en años anteriores. Es cierto que ninguna de las marcas me deja totalmente satisfecho. El registro de la media maratón es al que más valor le doy, pero sinceramente me veía para lograr todavía una marca mejor, pero lo vuelvo a valorar enormemente por haber cumplido al 100% la planificación propuesta, como ya hice al acabar la temporada invernal.
Último entrenamiento de esta temporada (Foto de SportMedia)
Ha sido una temporada extraña, comenzaba en octubre haciendo mucho trabajo en bici y en elíptica, que con el tiempo se convirtió exclusivamente en sesiones maratonianas sobre la elíptica. Y hasta la primera semana de diciembre no comenzaba con los entrenamientos planificados y guiados por mi entrenador. Fue una sorpresa enorme mi rendimiento en la San Silvestre de León y aún más en la San Silvestre Vallecana, dos días después. Me quedé muy cerca de mi marca personal en la distancia. Este hecho unido al gran trabajo hecho durante la preparación de la media maratón nos hizo ser optimistas de cara a afrontar retos más ambiciosas en la pista. Pero mi organismo me jugó una mala pasada. Todo esto es lo que dota de belleza y hace especial nuestro deporte. Ya he decidido que el próximo año volveré a apostar por la pista, con una primera parada en la pista cubierta.
Me gusta correr pero también verlo hacer a los demás y si son amigos mejor (Foto de SporteMedia)
Las próximas semanas os seguiré contando que hago con mi tendón de aquiles y como voy evolucionando.
Pues nada, que no hay manera de 'arrancar' en la preparación de cara al aire libre. Ya han pasado más de 7 semanas desde que cerrara mi particular temporada invernal en la Media Maratón Azkoitia-Azpeitía y todavía no he sido capaz de acumular un puñado de entrenamientos del nivel que esperaba. He pasado por una época en la que me he encontrado con mucha fatiga acumulada y después de la carrera de Nueva de Llanes he pasado poro otro periodo en el que no soy capaz de recuperar muscularmente después de las sesiones más exigentes. Los atletas nos resistimos en muchas ocasiones a escuchar lo que nuestro organismo nos intenta transmitir y queremos cumplir con la planificación por encima de cualquier cosa. Yo no le he escuchado en muchas ocasiones y en esta ocasión también he tardado en hacerlo, pero finalmente lo hice y descansé. 'Consejos doy, para mi no tengo', a cualquiera de los atletas que preparo les habría asediado hasta que descansaran y dejaran de lado la planificación marcada por unos días.
Foto de Josluga
Eso ha hecho que tengamos que retrasar todavía más mi preparación para la temporada de pista, lo que me ha creado todavía más dudas de si seré capaz de lograr un estado de forma aceptable. Además físicamente me sigue costando horrores recuperarme después de las sesiones más exigentes.
El próximo 30 mayo participaré en los 10 kilómetros de la Universidad de León. Me plantearé esta prueba como un test para ver como me encuentro físicamente. Espero que la situación revierta pero no de ser así habrá que escuchar al cuerpo y abandonar hasta la próxima temporada los objetivos marcados. Y seguir disfrutando del atletismo desde otra perspectiva.
Tras la Media Maratón de Getafe estoy inmerso en una semana de carga en la que me está costando horrores recuperar mis sóleos y gemelos, con el riesgo que ello conlleva para mi tendón de aquiles más débil. He utilizado casi todas las técnicas de recuperación en mis manos: crioterapia, medias de compresión indicadas para recuperación y masaje de descarga. Pero a día de hoy todavía sigo tocado en esta parte de mis piernas, el incremento del volumen de kilómetros no ha ayudado mucho (ya van un par de semanas por encima de los 100 km/semanales). Y además he comenzado a doblar a 'pinrel' algún día con rodajes de 8 a 10 kilómetros suavecitos nada más levantarme a las 7.45 horas y en ayunas. La verdad que entrenar a estas horas me sigue costando horrores, pero luego llegas al trabajo con la fuerza de mil espartanos, pero todo acumula fatiga.
Hablando de fuerza, en mi faceta de entrenador con corredores populares te das cuenta de que el campo en el que más recorrido de mejora tienen es en el de la fuerza. Además mejorándola solventarían muchos de los problemas físicos que sufren y adjunto a ello llevarían una mejora en su técnica de carrera, siendo esto más palpable en los momentos de fatiga. Y es algo muchos preparadores dejan de lado.
Es algo que a otro nivel he experimentado en mis años como atleta, hace un par de años, cuando logré el mejor estado de forma desde que practico atletismo. Observé junto a mi entrenador y algún compañero muy allegado que habíamos sido capaces de transferir gran parte del trabajo de fuerza a la carrera y eso se hizo visible en mi técnica de carrera corriendo a una velocidad alta y en momentos de fatiga.
Trabajo lastrado
Por ello voy a resumir en un párrafo como trabajo la fuerza como atleta. Desde el principio entre dos y cuatro sesiones del entrenamiento semanal incluyen trabajo e fuerza. En el periodo de pretemporada el trabajo de fuerza, se basa en preparar al organismo para afrontar el trabajo de fuerza que ejecutaremos en los siguientes periodos y se trata de: tablas de acondicionamiento general, trabajo de core (faja lumbopélvica), circuitos de acondicionamiento con carrera intercalada (Oregones) y algún rodaje por colinas. En el periodo inicial ya se empieza a hacer un trabajo de fuerza general introduciendo cuestas de diferentes distancias: cortas (80-150 metros), medias y largas (1-2 minutos) y series en circuitos con cuestas con subidas y bajadas. En este periodo se introduce el trabajo de gimnasio pero de forma general y pensado a crear una base para afronatar sesiones más exigentes, en este periodo es muy importante el trabajo preventivo incidiendo en la fase excéntrica del trabajo muscular (estiramiento). En el periodo específico que se suele dividir en dos o tres subperiodos dependiendo de la planificación concreta, como su mismo nombre indica se empieza a hacer trabajo de fuerza más específico. En el trabajo en gimnasio tocarán sesiones encaminadas a hipertrofiar, trabajar la fuerza resistencia, la fuerza máxima y en las últimas semanas se trabajará la potencia, con ejercicios más dinámicos y explosivos. En las primeras semanas se mantienen las cuestas cortas que irán derivando en trabajos de arrastres con lastre en pista. En el periodo competitivo con el tiempo me he dado cuenta que es muy importante mantener el trabajo de fuerza, totalmente aplicado a la carrera eso si. Por lo que continuamos haciendo trabajo potencia: arrastres cada vez más explosivos, trabajo de pesas dinámico y con saltos. Desde el principio no dejo de realizar trabajo de core.
Muy resumidito esto es lo que yo hago para entrenar la fuerza. Cada atleta y cada entrenador lo enfoca el trabajo de diferentes formas dependiendo de las características del atleta y del material del que dispone. Espero que os resulte interesante.
Pues nada, hoy he tenido sin 'comerlo ni beberlo' el día mediático del mes. Desde hace unos meses los martes escribo una página en el periódico local La Nueva Crónica de León sobre atletismo y 'running' gracias a una colaboración entre Fisiorama y el periódico. El redactor de deportes de dicho periódico que es Jesús Coca (un fantástico periodista) me echa un cable en más de una ocasión, ya que yo ni soy ni pretendo ser periodista. Este martes escribía un artículo sobre prevención de lesiones; no es que me considere un experto en esa materia ya que me baso en poco más que mi propia experiencia. Pero al estar enfocado a un público 'generalista' no lo he visto como meterme en demasiado 'berenjenal'. Además me ha hecho bastante ilusión por que he contado con un amigo y gran atleta como es Jorge Blanco y las fotos las ha hecho la mejor fotógrafa (hay que tirarla flores) que no es otra que Tamara Santos. Realmente han quedado unas fotos más que chulas. Aquí tenéis el artículo (desde lejos).
La segunda parad del día era en la radio, Cesar Buitrón quería contar conmigo en el programa Correr es vivir de Deportes El Chorco. Y por supuesto que accedí como otras veces, pero no pensaba que el programa estaría casi exclusivamente centrado en mí. Así que una buena 'chaqueta' de mi vida, milagros y opiniones personales, para que el personal disfrutara de una placentera siesta (el programa se emite todos los martes de 15.00 a 16.00 horas en el dial 90.6 FM de León). Aún con miedo a adormecer al personal os dejo el audio del programa (gracias Running León). Eso sí os recomiendo escuchar la cabecera del programa con el temazo Rolling Thunder de Rob de Lion.
En el programa además de algún desvarío, comentaba que yo me quedaba con la situación actual de la casi inexistencia de premios en metálico en las carreras populares, pero un mayor interés mediático respecto a hace unos años. Y realmente es así, pero me gustaría matizar que con lo que no me comulgo es con la desaparición de pruebas en pista o pruebas en la calle de atletismo federado (del de verdad). Eso si que es una pena, por que las carreras populares al fin y al cabo son deporte amateur y el dinero debería estar en el deporte con mayúsculas. Pero actualmente en el caso del atletismo ni en un lado, ni en el otro.
En el plano deportivo, poco a poco vuelvo a la normalidad, combinando cada vez más días de entrenamiento a pie con días de elíptica. Y las sensaciones corriendo empiezan a ser mejores. Además los días de vacaciones de Semana Santa he podido volver a disfrutar (sufrir) entrenando en grupo, con mis 'Ovejas' y eso siempre es un placer. Las molestias en la zona del psoas practicamente han desaparecido, y hoy además de los compromisos 'mediáticos' he podido disfrutar de una sesión de osteopatía con Jorge Fernández en Fisiorama, para intentar olvidarnos definitivamente de ellos. La verdad que con sus manos la Clínica ha ganado mucho, ya que es un gran fisioterapeuta deportivo y además domina técnicas (como la osteopatía) que se suman a las que ya utilizaban Rubén y Carlos.
Y este domingo aún a riesgo de ser todavía algo pronto me vuelvo a poner el dorsal por que hay prueba del Circuito Chorco en Olleros de Sabero y mi idea es no abandonar el liderato de la general.
Un corredor, disfruta en múltiples facetas y situaciones que deparan los entrenamientos y las carreras en las que toma parte. En mi caso, disfruto casi tanto con la satisfacción que me aporta una buena preparación para un objetivo como con la propia competición. El sentir como tu propio organismo es capaz de asimilar la carga de los entrenamientos, y se va adaptando a volúmenes de trabajo más altos o ritmo más intensos. Si tú, que me estás leyendo alguna vez has preparado a conciencia algún objetivo "atlético" sabrás de lo que hablo. Me encuentro en esa fase en la que las sesiones de entrenamiento empiezan a ser más específicas y a ritmos exigentes pero en la que todavía el volumen de kilometraje es alto. Es la fase más delicada de una preparación por que el atleta tiene que encontrar el equilibrio y frenar su ímpetu para no tirar por la borda todo el trabajo hecho. Es la fase en la que aparece algún dolor inesperado, convives con el cansancio pero si las cosas se hacen medianamente bien, es la época en la que comienzas a correr rápido y aparecen las magníficas sensaciones.
Yo estoy viviendo todo esto actualmente, las buenas sensaciones han vuelto y tengo que frenar mi ímpetu más habitualmente que en otras épocas. Y desgraciadamente han aparecido algunas molestias (en este caso se une al aquiles el psoas) a las que habrá que prestar especial atención para que no den más problemas que los justos.
En otro orden de cosas, este fin de semana se celebraba el Nacional de Pista Cubierta en Sabadell, desde detrás del televisor disfrutaba con cada una de las pruebas. Y mientras seguía soñando con uno de mis objetivos vitales como atleta, participar en uno de estos Campeonatos de pista. Además pude disfrutar de los 10 km de La Virgen del Camino, en esta ocasión y por primera vez (había participado en las 4 primeras ediciones) como espectador. Y disfrutando con la fantástica actuación y grandes marcas logradas por los corredores que entreno en León Corre.
Tras las dos últimas carreras (Cembranos y Castrocontrigo) y tras recuperarme de ellas, he recuperado las buenas sensaciones entrenando bien. Las molestias me siguen acompañando, algo con lo que he asumido tengo que convivir y tratar con delicadeza y extremo cuidado. Pero que sigo confiando en que tarde o temprano me abandonen para siempre (jamás). Actualmente me encuentro a gusto en ritmos entre 3.10 y 3.15, y a partir de ahora empieza el trabajo en pista y de series más exigentes para trasladar estas buenas sensaciones a los ritmos de entre 3.00 y 3.05 min/km, para llegar con la mayor confianza posible a la cita con los 10 KM. Hasta los 10 km Laredo no se si me pondré un dorsal, ya que lo he dejado exclusivamente en manos de mi entrenador, Raúl Lazo.
Este fin de semana se celebra el Campeonato de España de pista cubierta que simbólicamente significa el final de la temporada de pista cubierta para la mayoría de los atletas (mortales). Yo ni he mirado para ella, y me aunque lo he llevado bien, en algún momento de estos dos últimos meses me ha entrado ese "gusanillo" al ver competiciones de mi distancia favorita (los 3000 m.l.). Y lo normal es que en verano tenga que seguir sin mirar al tartán y a las zapatillas de clavos. Pero eso lo iremos viendo semana a semana.
Y para acabar, no puedo dejar de hacer mención a lo que seguramente se convierta en la mayor proeza humana en el deporte de este 2014. Me refiero al récord estratosférico de Reanud Lavillenie en el salto con pértiga. Y consiguió borrar de la lista de récords por primera vez a Sergey Bubka (todavía le queda otra vez, al aire libre) y se convierte en el hombre que más alto ha saltado con una pértiga. Personalmente no pensaba que Lavillenie fuera capaz de borrar de las listas a Bubka, pero lo ha conseguido y con gran solvencia.
También os voy a dejar el vídeo de la segunda cosa más espectacular que he visto en esta pista cubierta 2013/2014 y es el récord de 3000 m.l. de Genzebe Dibaba (ha batido también en lo que llevamos de febrero los records de 1500 y 2 millas) destrozándolo con una marca de 8:16'60, otra mujer que me gana jejeje. Espectáculo puro el último kilómetro.
Ha pasado una semanita desde que volviera de mis vacaciones en Gandia. El domingo estuve en los 10 km de Astorga, carrera que todavía no había corrido nunca. Llegué todavía fatigado por el viaje a Gandia, con unas agujetas galopantes, aunque con ganas de cerrar otra semana de entrenamientos. Si valorara la carrera como una competición, no estaría contento. Pero en las circunstancias en las que llegué a Astorga, la idea era validar los 10 km por un buen entrenamiento. Y el objetivo se cumplió, ya que transite por los 10 km en 33.19, lo que da un ritmo de 3.20. Tras tres días arrastrando las odiosas agujetas en los biceps femorales, por fin me he deshecho de ellas y vuelvo a disfrutar con los entrenamientos intensos. Ha sido justo a tiempo, por que el trabajo más intenso e importante de esta semana lo tengo en los tres días que quedan.
Ahora empiezan las semanas que a los atletas enamorados de las pruebas de pista más nos apasionan. Semanas en las que el volumen de kilómetros baja pero en las que cada dos días le das un estímulo muy intenso al cuerpo. La sensación de correr rápido, cerca del límite de tu cuerpo. No todo son sensaciones buenas, cuando el cuerpo está de láctico hasta las orejas no mola tanto, pero debe ser como una droga, los pistards lo necesitamos cuando llevamos una temporada sin nuestra dosis. Y yo el pasado año no corrí practicamente nada en la temporada de pista al aire libre.
Todavía no se cuando debutaré en pista exactamente. La idea es hacerlo la primera semana de mayo, pero todavía no hemos concretado que distancia ni donde.
Hace dos días volvía de Gandia, tras una semana de vacaciones con un grupo de amigos y atletas excepcional. Que finalmente hemos adoptado el curioso nombre de "Ovejas Asesinas". En mi caso estas vacaciones eran indispensables para desconectar mentalmente de los que haceres y preocupaciones de los últimos meses, que en ocasiones me han supuesto una carga importante de estrés. Aunque la situación a la vuelta va a seguir siendo similar, esta semana me ha ayudado a recargar pilas en el plano mental. El balance de las vacaciones ha sido positivo, aunque seguramente sean mis últimas vacaciones en este plan. Uno se hace mayor y le atraen otros planes más sosegados. Sin embargo vuelvo con un puñado de anécdotas y nuevas experiencias.
Aunque han sido unas vacaciones de despreocupación, he sido capaz de cumplir con mi planificación de entrenamientos en un 95%. Con muy buenos entrenamientos los primeros días en Gandia, y regresando a León con una sobrecarga importante en biceps femorales y psoas propiciado por una sesión de multisaltos demasiado exigente y fuera de lugar el lunes en la playa y acrecentado por una sesión de series de velocidad el martes. Menos mal que el lunes por la tarde tras ascender el Monte Montdúver (841 metros de altitud) decidí descender caminando a diferencia de la mayoría de mis amigos, que lo hicieron a la carrera. Sino mis cuadriceps sería también victimas de unas fuertes agujetas.
Aún así y con los dolores, a mi llegada a León he sido capaz de realizar unas series de interval bastante decentes ayer viernes. Y mañana domingo participaré en los 10 km de Santo Toribio de Astorga, donde mi idea es intentar comenzar los primeros kilómetros entre 3.25 y 3.20 para ir descendiendo y acabar lo más rápido posible. Espero que mi ímpetu en competición me permita llevar a cabo mis planes. Con lo que completaría otra buena semana de carga.
Tras una semana de "transición", donde aunque no he descansado he tenido unas sesiones de entrenamiento más relajadas y sin la intensidad tan alta de los últimos dos meses. Esta semana volvía a la planificación pura y dura de cara a hacer un buen 5000 a finales de Marzo, y esta semana ya he sumado 126 kilómetros. Aunque no buscaremos un estado de forma excepcional, si poder rendir cerca de mi marca personal. Mientras tanto y sin los que haceres de la competición, me centro en los devenires y en la planificación del puñado de atletas que como entrenador novel tengo el placer de tutorizar. Y hoy he tenido el placer de ver en competición a alguno de ellos en el Cross de Quintana de Raneros, con mención especial para uno de mis fisios, Carlos Justel. Al que desde que empezara a mi lado su aventura con el running allá por septiembre no he podido ver correr en directo, y el que lleva una progresión exponencial. Hoy no ha tenido su mejor día pero en un par de semanas disfrutara de nuestro deporte esta vez sobre asfalto.
Este fin de semana también se ha celebrado el Campeonato de España de Pista Cubierta, con una amplia representación leonesa. Pero de donde tan solo nos hemos podido traer la medalla de bronce de Nuria Lugueros en el 3000 m.l., una más que merecida enhorabuena para ella. En la misma prueba Ana Vega era 8ª y lograba mejorar su marca personal (9:49'48). Por otro lado ayer todos mis sentidos estaban centrados en la prueba de los 3000 m.l. donde dos buenos amigos se jugaban algo más que las medallas. Al final Rober Aláiz solo pudo ser 4º y Sebastián Martos 8º. A Rober le faltó algo que le suele caracterizar, la buena lectura que hace de las carreras. Corrió desastrosamente en el aspecto táctico, y el cambio definitivo le pillo muy lejos de la cabeza, y a pesar de ser uno de los atletas que más rápido recorrió los últimos 200 metros no fue capaz de llegar a las medallas. Aún así tiene muchas probabilidades de ser seleccionado para el Campeonato de Europa de Goteborg. Por su parte Sebas, se dejó todo en la pista y le echo una casta impresionante en carrera, sin embargo el aspecto psicológico le fallo en el momento clave de la prueba. Para finalizar, hoy Blanca Fernández también era 4ª en los 1500 m.l. y no podía repetir el bronce logrado hace un año. Sin embargo es una resultado muy positivo ya que ha sido superada por tres atletas de una talla internacional. Destacable para el atletismo leonés, el prometedor 5º puesto de Marta Azores en el 60 vallas, el 8º de Paula Caminero en 200 m.l. y el 7º de Manuel Molinos en Salto de Altura.
Ya casi ha pasado la semana de la "resaca" 10 km de León, en nuestra ciudad y provincia tenemos la suerte de que los medios de comunicación le dan bastante bola al running, que no al atletismo (esperemos que esto vaya revertiendo poco a poco) y hemos tenido bastante contenido en varios soportes.En mi caso esta semana ha pasado con más pena que gloría, ya que me coincidió la agresión que le supone al organismo correr 10 kilómetros dejándose el 100% en cada uno de ellos, con el inicio de un catarro, con lo que los primeros días de la semana en vez de correr hacía verdaderos esfuerzos por poner un pie detrás del otro. Sin embargo "no hay tormenta que dure 100 años" y estoy terminando la semana con mejor cuerpo y disfrutando minimamente de los entrenamientos.
En este caso, el entrenamiento de hoy sábado consistía en la realización de un circuito que varios grupos de entrenamiento en León llamamos "sillas". Se trata de un circuito con fuertes subidas y bajadas por los "pinos" de la Candamia con una distancia de 3 kilómetros. En el día de hoy tenía que recorrerla por dos ocasiones, acabando con 1 kilómetro fuerte por terreno ondulado. Pero este no es el motivo de mi entrada, sino el odio que le profeso a este tipo de entrenamiento. Se me hace muy duro todo aquel entrenamiento de cuestas donde el tiempo en recorrer las subidas excede de 45 segundos. Por lo que este sería el tipo de entrenamiento que menos me gusta (prefiero las odiosas sesiones de acondicionamiento, gimnasio, etcétera que las cuestas largas).
Y en el caso de mi entrenamiento favorito, no dispongo de un entrenamiento predilecto, pero me gustan las sesiones de series interválicas: series cortas, de no más de 500 metros, con poca recuperación (menos de 1:30). Aunque también me gustan los entrenamientos de series largas (2000-1000 metros) en el Parque del Monte San Isidro, un marco precioso y donde se puede correr muy rápido sobre tierra. Y si me tengo que decantar por algún entrenamiento de los que he realizado desde que empecé a entrenar de nuevo en Agosto, me quedo con los rodajes de más de 1 hora, con la segunda parte del rodaje en progresión, acabando corriendo fuerte. Como mañana que me toca 1 horita 10 minutos, que seguramente los haré en el pinar de Camposagrado (otro marco incomparable). ¿Y a vosotros cuál es el entrenamiento que más os gusta y el qué menos?.