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domingo, 14 de junio de 2015

La última oportunidad

Después de mi última publicación en el blog, en la que os contaba que había tenido que 'plegarme' a las señales de fatiga que mi organismo me lanzaba, seguí sin encadenar buenos entrenamientos y sin volver a reencontrarme con la frescura muscular. Pero alguna sesión de series aceptable nos hacía ver algún halo de luz. Por el camino me llevé la victoria en los 10 km de la Universidad de León, con una actuación nada comparable con la de hace dos años, ni por estado de forma, ni por sensaciones. Aunque no me encontré nada bien en carrera, me llevé el punto positivo de haber competido de principio a fin y de cruzar la linea de meta en primera posición después de tanto tiempo (2 años y 1 mes).

Aprovechando que la semana que hoy acaba estaba de vacaciones, decidimos probar a testar cual era mi estado de forma real y regresar también dos años después al tartán. El lugar elegido era Barcelona en un control de la R.F.E.A. para que atletas promesas y junior lograsen las mínimas de participación para sus respectivos Campeonatos de Europa con liebres puestas por la propia Federación, el pasado miércoles día 10. A mi me venía genial la liebre de los junior a ritmo de 2:55 min/km. Todo iba perfecto hasta el miércoles, vacaciones según lo previsto, descanso perfecto, pero como desde hace unos meses me ha debido mirar un tuerto... pues el miércoles amanecí con una gastroenteritis muy desagradable que me dejó más horas en cama que en vertical. Como soy cazurrín (los leoneses tenemos fama de cabezotas), aún así subí a las pistas de Serrahima por que ya de estar en Barcelona me daba reparo no probar ni a calentar. Pero me podía haber ahorrado el paseo hasta la cima de Montjuic para trotar 20 minutos escasos y constatar que tenía un cuerpo 'escombro' que no podía con él. Así que mis zapatillas de clavos se volvieron a quedar en su bolsa y tendrán que esperar todavía un poco más para reencontrarse con el sintético.

Con los días de descanso previo a la competición, el 'bajonazo' de la gastroenteritis (más mental que físico) y los últimos días de la semana de 'vacas', me he pasado una semana casi en blanco, con tres rodajes y el trote-esperpento de Serrahima. Con todo ello, voy a hacer una última de tentativa para intentar volver a calzarme los clavos en competición en julio, veremos si el cuerpo es capaz de responder de una vez por todas. Pero siempre disfrutando del camino, aunque tenga piedras y estas sean de gran tamaño.

lunes, 12 de mayo de 2014

Una temporada de segundos y terceros

Esta temporada en el plano deportivo, no la recordaré por ser uno de mis mejores años. Las lesiones están marcándola de principio a fin, y una tendinitis en el aquiles, ya cronificada, me acompaña desde hace casi un año. Por ello estoy participando en más carreras de ruta que ningún otro año, pero hasta día de hoy todavía no he sido capaz de alzarme con la victoria en ninguna ocasión. Culpa de ello la tiene la falta de continuidad en los entrenamientos y no haber logrado un estado de forma realmente bueno. Hoy domingo tocaba ponerse el dorsal en los 10 km Universitarios Ciudad de León, única carrera en la que conseguí la victoria el pasado año.



Pero he vuelto a 'dar al palo' y he sido segundo. Me ha superado Aarón Arias, un buen amigo y un atleta al que entreno; y que los últimos años no ha tenido mucha suerte en sus actuaciones deportivas. Así que aunque me ha privado de repetir victoria por segundo año consecutivo, me alegro enormemente por él.

Aún así, las sensaciones a partir de quinto kilómetro han sido nefastas y me he notado súper cansado. Es algo con lo que contaba que pudiera ocurrir, ya que las últimas dos semanas, tras la carrera de Olleros de Sabero no he levantado cabeza. La bajada de aquella carrera, me dejó los cuadriceps hechos polvo. Y el aumento de mis obligaciones laborales me han tenido en tensión toda esta última semana, lo que hoy se ha reproducido en carrera.

A todo esto se ha sumado que mi tendón de aquiles quiere volver a darme guerra, lo que hoy he notado en los últimos 3 kilómetros. Pondremos manos en el asunto y volveremos a tratar. Sin embargo quiero intentar preparar en las próximas 7 semanas, los 10 kilómetros de Santa Pola (Alicante) del 28 de junio. Veremos si mi aquiles y mi organismo me lo permiten.

Para acabar no quiero dejar de comentar que cada vez que corro en León me empapo del cariño de mis amigos, compañeros y público. Hoy quiero mencionar a todos mis corredores y amigos de León Corre. Cada vez que corro en León, lo hago por mi y por todos vosotros, gracias.

domingo, 27 de abril de 2014

Con el dorsal en el pecho otra vez

Pues eso, una vez más he vuelto a ponerme un dorsal tras mis últimos problemas físicos. La verdad que poco más hay que contar. Quinta prueba del Circuito Chorco, malas sensaciones desde la salida, el brío en mis primeras semanas entrenando con más o menos normalidad me han podido pasar factura. Y un circuito en Olleros de Sabero con una bajada digamos que incómoda y que yo detesto tanto.


Al final otro tercer puesto muy trabajado en los últimos metros ante mi compañero de club Rubén Mediavilla, más cómodo que yo en este tipo de pruebas. Y superado en meta por un inconmensurable Jorge Pérez y Alberto González. Un carrera más, una carrera menos.

Y seguimos hacia adelante, si la cosa sigue mejorando seguramente me plantearé como objetivo un 10 km homologado en asfalto o en pista para finales de junio. Gana peso el 10 km de Santa Pola (28 de junio). Y la siguiente parada con un dorsal puede que sean los 10 km de la ULE donde defiendo la victoria del año pasado.

martes, 30 de abril de 2013

Victoria en los 10 km de la ULE

Es sorprendente pero últimamente me cuesta más escribir tras los buenos resultados que cuando se consiguen resultados no tan satisfactorios. Pero me voy a poner a ello por que sino pasará esta semana y no lo habré hecho, y se que hay varias personas que esperan este post. El domingo participaba por primera vez en los 10 km Universitarios de León (prueba que cumplía su 2ª edición). Y volví a imponerme en una carrera casi 3 años después de que lo hiciera en un 3000 de una Liga de 1ª División (ya ha llovido). Aunque a veces lo olvidemos el sentido de las carreras (como su propio nombre indica) es recorrer una distancia en el menor tiempo posible y siempre hay un corredor que es el primero en cruzar la meta. Y ya tenía ganas de ser yo "ese", después de tanto tiempo, aunque fuera en una carrera de "menor nivel". Ganar en la meta del Campus de Vegazana el domingo, además de producirme satisfacción por subirme al primer cajón del podio, después de tanto tiempo, lo hacia por otros aspectos. Aunque hace algunos años logré alguna victoria en la provincia, desde que se produjo el "boom" del running en León no había sido capaz de hacerlo, y ganar una prueba de ruta es mucho más agradecido y te reporta mayor reconocimiento social que lograr cualquier éxito personal en pista o en cross. Además se que hay muchas personas en León que el domingo se alegraron aún más que yo por mi victoria y eso hace todavía más importante el poder ganar.


La carrera logró crear una marea amarillo limón muy vistosa con lo que se confirmó que la idea de la camiseta-dorsal no era del todo mala, este es un post meramente deportivo así que dejaremos opiniones personales para una próxima actualización. Día ventoso y algo frío para lo que estábamos acostumbrados, correríamos la primera parte de la prueba con aire a favor y la segunda parte con aire en contra. El perfil de este 10.000 no es del todo malo y permite correr rápido en varios tramos. Correr por mi ciudad siempre me ha motivado, por todos los rincones que pasa la prueba tienes recuerdos, historias, vivencias y a mi eso me hace competir con un extra de motivación. 


La prueba se desarrolló según lo esperado, salida fulgurante y ritmo endiablado el impuesto por Miguel Ángel Rabanal hasta el kilómetro 2 (5.56), lo que hace que desde el primer kilómetro seamos solo 4 atletas en cabeza: Alberto González, Itamar Sutil y yo a la expectativa. Rabanal no deja la cabeza del grupo hasta el km 5 donde el ritmo ya se ha hecho más abordable (15.49). A partir de ahí el viento empieza a dar de frente y nadie quiere dar la cara. El ritmo se ralentiza muchísimo pero solo importa la victoria, el tiempo es secundario. La situación se mantiene inalterable hasta el kilómetro 7 donde decido subir la cuesta de la Calle Ancha a "bloque" para ver como van mis rivales, al llegar arriba, a la Catedral, observo que todos han aguantado el pequeño tirón y decido esperar al último kilómetro aún sabedor del rápido final de Itamar. El viento sigue pegando en contra pero Alberto González conocedor de que es el más "diesel" de los 3 decide tirar para hacer mella en los rivales, y lo consigue descolgando del grupo a Rabanal. Todo se decide a falta de medio kilómetro donde realizo un cambio seco que soy capaz de mantener hasta meta. Si soy sincero en el momento decisivo de la carrera estaba seguro de que el ganador final sería Itamar ya que si aguantaba mi cambio en los metros finales es mucho más rápido que yo. Sin embargo realice un cambio sostenido de manual, seco y sin mirar nunca atrás. El atleta que cambia primero en una carrera tiene el aspecto psicológico a su favor ya que los contrincantes tienen la carga psicológica de ser capaces de aguantar la embestida y no descolgarse. Pero tiene el hándicap físico, ya que si le cogen el "rebufo" en los primeros metros el desgaste físico es mayor, y todavía más el domingo con el aire en contra. El domingo (y por suerte para mí) está claro que prevaleció el punto positivo del aspecto psicológico. Felicitar a mis contrincantes que lo lucharon como titanes: Miguel Ángel siempre valiente, Alberto siempre incombustible, e Ita la calidad por explotar.

Tras este pequeño subidón, empieza lo realmente importante para mí, las pruebas de pista. Este año estoy centrado en el 5000 m.l. con alguna incursión en el 3000 m.l. y en el 1500 m.l. Con casi toda seguridad mi debut en pista sea el 11 de mayo en Gijón sobre los 5000 m.l. Tras la vuelta de las vacaciones de Semana Santa las malas sensaciones corriendo rápido me acompañaron hasta hace poco más de una semana.  Pero los últimos entrenamientos indican que tengo que estar cerca de mi marca personal, pero la pista pone a cada uno en su lugar. Gracias a todos los que me habéis mostrado vuestro cariño estos últimos dos días. No me ha sorprendido nada, se quienes estáis a mi lado, gracias.