El domingo como ya había comentado tiempo atrás tenía la última cita de la temporada con el cross. Sinceramente para mí no es plato de buen gusto enfrentarme a una prueba de campo a través, y menos si tengo la responsabilidad de ser el último hombre que puntúa para mi equipo. La cosa volvió a salir mal, y eso que el circuito era ideal ara mis características, terreno muy firme y trazado llano.
Aunque intenté regularme, acabé como siempre, "petando" en los 2 último kilómetros, perdiendo en la última vuelta entre 6 y 7 puestos, y dando al traste con las opciones de medalla para la Universidad de León (al final fuimos cuartos por 1 punto). Seguramente exista un componente psicológico en mi bajo rendimiento en el cross, pero sinceramente es muy difícil ser capaz de encontrar tu ritmo en una carrera, cuando dicho ritmo es enormemente inferior al que llevaría en pista o en asfalto (se que el ritmo en cross debe ser claramente inferior, pero el ritmo que yo debo encontrar no es acorde a mi nivel). Y para rematar las "desgracias", Rober fue 4º individual, luchando por ganar hasta los últimos 100 metros. La verdad que el domingo estaba más fastidiado por él que por haber perdido la medalla por Universidades.
Pues después de esta última cita con el cross, esta semana tocaba volver a ponerse las pilas y después de dos semanas en las que he "levantado" el pie en los entrenamientos, empezar a entrenar seriamente hasta la 1ª Liga (1 de Mayo en Alcorcón). Pero ayer solo fui capaz de correr 3,5 kilómetros y noté que a mi cuerpo le sucedía algo, muscularmente estaba desecho y estaba muy cansado. Por la noche al volver a casa, todas las sospechas se confirmaron: 38,9 de fiebre, ¡¡ya estaba tardando en ponerme malo de verdad!!. Hoy sigo bastante fastidiado y mis amígdalas parece que van a estallar. A ver si la cosa no se va de madre y solo me fastidia esta semana en cuanto a entrenamientos.