En mí caso, me encuentro en una posición intermedia. Me gusta cubrir la necesidad de pertenencia a un grupo entrenando con otros atletas, y además cuando esos atletas tienen un nivel parejo o levemente superior aprovecharme de que te ayuden a esforzarte más. Pero también me gusta disfrutar de entrenamientos en solitario, exigirme lo que yo quiera, y disfrutar corriendo, sintiendome en armonía con lo que me rodea... es dificil de definir con palabras.Hace mucho que no entreno solo, ya que aunque en la actualidad mi grupo de entrenamiento lo formamos Aarón (vive fuera de León) y yo (Rubén sigue lesionado), he podido ir acoplando mis entrenamientos y horarios a los de otros atletas leoneses. Sin embargo estoy atravesando una época de bastante estrés en la que además los resultados y entrenamientos atléticos no me están compañando y para rematar me estoy acatarrando. Y a partir de mañana me voy a dar unos días en los que volveré disfrutar de entrenar solo, y aprovecharé los entrenamientos de descanso activo de la próxima semana para seguir practicándolo. Pienso que me va a venir bién para relajarme y no amargar la vida a los que me rodean.